martes, 3 de noviembre de 2009

Y THOMAS ALVA EDISON DIJO: HÁGASE LA LUZ

La producción de radiación luminosa por medio de la electricidad se fundamenta en varios de los fenómenos físicos producidos por el paso de un flujo de corriente eléctrica a través de un medio conductor, ya sea sólido o gaseoso. En el primero de los casos, encontramos el fenómeno de la incandescencia.

La lámpara incandescente, más comúnmente conocida como bombilla, consta de un filamento de wolframio muy fino encerrado en una ampolla de vidrio rellena de un gas noble que evita la combustión de dicho filamento. La alta temperatura que alcanza el wolframio con el paso de la corriente eléctrica, unos 2000 ºC, provoca la emisión de luz visible mediante el efecto Joule. Para conseguir una luz más blanca se aumenta la temperatura del filamento, pero a veces se hace más fino en algunos puntos y aumenta su temperatura aun más. Es entonces, cuando alcanza su temperatura de fusión, 3410° C, cuando se divide el filamento y decimos que se ha fundido.


Aunque la invención de la lámpara incandescente se le atribuya Thomas Alva Edison, en realidad sólo fue perfeccionada por él, quien tras muchos intentos, consiguió un filamento que alcanzara la incandescencia sin fundirse. Este filamento no era de metal, sino de bambú carbonatado. En la imagen de abajo, podemos ver a la izquierda, el dibujo de la célebre patente nº 223.898; a la derecha, una de las primeras bombillas producidas, utilizada en una demostración en el laboratorio de Menlo Park (New Jersey). Así, el 21 de octubre de 1879, Edison consiguió que su primera bombilla luciera durante 48 horas seguidas.



Antes de la invención de la bombilla, iluminar el mundo después de la puesta de sol no era algo sencillo y para ello se utilizaban antorchas, velas o lámparas de aceite. Cuando la ciencia de la electricidad realmente empezó a funcionar fue a mediados del siglo XIX, cuando inventores de todas partes clamaban por un dispositivo práctico y económico para iluminar los hogares. Fue el año 1879 el que marcó un antes y un después.

Con la tecnología existente, actualmente se consideran poco eficientes ya que el 90% de la electricidad que consume la transforma en calor y solo el 10% restante en luz. Quizás sea ahora, 130 años después de la aparición de este fabuloso invento, y cuando esta a punto de desaparecer, cuando debamos mirar atrás y ver el gran cambio que un día supuso.


Fuentes consultadas:

- Biografías y vidas
- El mundo
- Wikipedia- Mis Bombillas
- Centros5- Electrónica básica

No hay comentarios:

Publicar un comentario